The need to assert a kind of national or regional identity is one of the principle concerns of today’s musicians. Malpaís takes on this challenge in subtle and effective ways, offering Costa Ricans and Guanacasteans an alternate vision of the self, and combining local and foreign influences into its unique declaration about what it means to be Costa Rican in this day and age. Though based in San José, Malpaís’ origins are in Nicoya, Guanacaste, and what they convey to their audience is a sense of pride in their heritage, their roots, their respect for family and for learning from the past.
Jaime Gamboa, co-founder and composer of approximately half of the lyrics performed by Malpaís, is also the organizer of the National Arts Festival and a renowned poet and literary critic. This interview focuses on the sense of personal and cultural identity as conceived by Jaime and the group Malpaís.
La necesidad de afirmar la identidad regional o nacional es una de las preocupaciones principales de los músicos de hoy. Malpaís asume este reto de manera sutil y eficaz, ofreciendo a los ticos y los guanacastecos una visión alternativa de si mismo, y combinando influencias locales y extranjeros en un pensamiento original sobre lo que significa ser tico hoy en día. Aunque viven en San José, sus raíces están en Nicoya, y lo que comunican a su público es un sentido de orgullo sobre su descendencia, su origen, respeto por la familia, y el aprender del pasado.
Jaime Gamboa , co-fundador y compositor de aproximadamente la mitad de las letras de Malpaís, es además el organizador del Festival Nacional de las Artes, poeta y crítico literario de renombre. Esta entrevista toma como su enfoque el sentido de identidad personal y cultural, a como el grupo Malpaís la concibe.
(Jaime Gamboa fue entrevistado por Laura Ellington el 11 de marzo del 2005)
Laura. Cómo define el tipo de música que toca? ¿Hay relación con la música folklórica, de trova, de protesta?
Jaime. En realidad creo que la corriente a la que pertenecemos nosotros se origina en lo que se llama nueva canción latinoamericana, que tiene aspectos de la nueva trova cubana, pero también se le conoció con diferentes nombres en Argentina, México, en Brasil incluso, hay movimientos paralelos, todo el movimiento que se genera después de la bossa nova se trata de la reforma de la canción, la canción como instrumento de denuncia, se llama canción protesta en algún momento porque era la manifestación de todos los conflictos sociales latinoamericanos. Entonces, nuestra canción se deriva de este movimiento, es como la expresión contemporánea de esto, no es una canción tan directamente política, pero que tiene un sentido político. Por ejemplo, lo que sucede con Malpaís es que hay una identificación, un sentido de arraigo en que lo que hablamos nosotros es de lo que somos. Y pues, en ese sentido encajamos dentro de todo ese movimiento.
L. ¿Cómo se compara con la trova de antes?
J. Por esto te digo que es un movimiento muy grande, dentro de ese movimiento era muy curioso, pero que había gente, de un lado folcloristas como Atahualpa Yupanqui y por otro lado los troveros como Silvio Rodríguez, componiendo cosas con una poesía surrealista, y todos pertenecían a un solo proceso de creación de la canción latinoamericana como unidad. Entonces lo que nosotros hacemos es un poco todo esto porque va como vos decís, desde el folclór hasta el blues, el rock, pasando por los ritmos latinos, caribeños, y lo que importa no es esto, sino que se habla cosas que tienen que ver con nuestra identidad.
L. Sí, y hablan también de ciertas temas políticas, de lo que se ha llamado el nuevo compromiso social..?
J. Sí, pero es un compromiso social que ya no es el viejo, no es canción protesta, es un compromiso social que se manifiesta de otra forma. Se manifiesta incluso en las canciones de amor, es un compromiso con la identidad cultural es algo más amplio que el compromiso político de los 70s. Yo viví ese compromiso con otros grupos que teníamos, y era otra cosa. O sea, cuando nosotros hacíamos las canciones políticas, para El Salvador, para Nicaragua cuando estaban en guerra con la revolución y todo este asunto, eran canciones directas sobre ese tema, eran canciones de lucha política. Lo que hacemos nosotros no es eso. Ya no es eso, es una lucha también, pero es una lucha por la identidad.
L. ¿La identidad costarricense en medio de la globalización, por ejemplo? La identidad tica está constantemente evolucionando en medio del flujo de extranjeros. Se ha argumentado que estamos viviendo un tipo de colonización pos-moderno..
J. Sí, de eso se ha hablado muchísimo. Yo siempre he tenido mis opiniones con respecto a eso, y no siempre han sido muy aceptadas. Yo crecí oyendo a mis tíos cantando canciones guanacastecas, pero por otro lado, oyendo los discos de Tchaikovsky, Beethoven etc que tenía mi papá, y por otro lado, apenas tuve un radio, lo que oía era rock en inglés y español, son funk, todas las corrientes. Luego, cuando empecé a estudiar música lo que oía era jazz, las vanguardias europeas, norteamericanas y el jazz fusión, de manera que, cuando a mí me hablan de colonización cultural, digo, ¿Qué es eso, verdad? Porque yo me siento bien colonizado en el sentido positivo del asunto. Por eso digo que mis opiniones no han sido muy aceptadas. Pasa como con la gente. Si las personas tienen muy segura su identidad, no las afecta, y asimilan lo que los rodea. Cuando la gente es muy insegura de si misma, de repente es manipulable. Lo que creo que sucede con la identidad costarricense es un fenómeno parecido. Cuanto más hagamos por afirmar lo que somos, pero sin temor, sin miedo a las influencias, más clara va a ser nuestra identidad. Nosotros en Malpaís tocamos instrumentos electrónicos, metemos blues , rock, el jazz que hemos tenido en nuestro aprendizaje, y hablamos de los temas que nos interesan y que son parte de nuestra identidad. Y junto a eso tocamos música folclórica, pero folclórica en versiones que empatan más con el rock que con otra cosa.
L. ¿Crees que se aplica al pueblo esa interpretación de las influencias? Es decir, el pueblo y su relación a otras influencias implica una estructura de poder un poco más difícil de manejar. Por ejemplo, viniendo de una condición social no afluente,las influencias económicas, las estructuras impuestos por fuera por entidades como el BID¿crees que todo eso hace más difícil manejar el concepto de identidad a nivel social?
J. Exacto, pero es un proceso- yo no creo, no creo que sea posible, pensándolo desde la conquista: vinieron los españoles, mataron a los indios, mataron a casi todos, y la cultura latinoamericana sigue siendo una cultura mitad india, verdad. O sea, siempre hay un mestizaje cultural de cualquier modo, entonces yo no creo en que nadie realmente…o sea, yo no le temo a la colonización porque creo que el resultado final de la colonización es un mestizaje, y el mestizaje es crecimiento, es avance, siempre y cuando hay una igualdad, y eso es un poquito lo que hacemos nosotros, decir bueno gente esto somos, no lo olvidemos nada más, sin rollos, sin discursos, sin ‘fuera gringos’, o sea, no es esto.
L. Otra cosa interesante para mi fue que el festival de las artes este año [que usted produjo], enfatizó mucho el concepto de la unidad centroamericana. ¿Para usted tiene mucha importancia el tema, es algo que usted promovió específicamente?
J. Sí, eso fue uno de los objetivos nuestros al planear el festival y salió, que fuera un festival centroamericano. Eso es por varias razones: yo no creo que esas cosas se pueden imponer a la gente. Estas cosas se tienen que ser naturales, pero a nosotros nos parece que eso es una manera muy positiva de tratar la globalización, y los fenómenos conexos con la globalización en el mundo que estamos viviendo, como por ejemplo, el racismo, el chauvinismo, verdad, son cosas que surgen. El proceso de globalización hace más tenso ese racismo, ese chauvinismo, eso sí es ponerse en política deliberada. Queremos ayudar a romper eso, crear un clima de unidad centroamericana donde se rompen todos los “ismos”….
L. Entonces ¿crees que el pueblo está preparada para una real integración de la región, como con el tema de un solo pasaporte centroamericano?
J. Claro que no, si los pueblos votan por eso van a votar que no, por lo menos aquí en Costa Rica, que el 100% de ticos van a decir que no. Sé que El Salvador y Guatemala son países que tienen más relación, creo que no tendrían ese problema, quizás Honduras…Creo que el país disonante sería Costa Rica.
L. Pues, lógico si uno ve la condición económica de base, más que la relación que existe entre paísesen el caso de Costa Rica es el miedo de perder la ascendencia económica lo que impide la unión, me parece..
L. Ahora que Malpaís está tocando más a menudo en Nicoya, volviendo un poco a Guanacaste, a sus ‘raices’ por así decirlo, ¿tienen planes para seguir yendo, para tener más interactuación con esa zona?
J. Pues, vivimos acá [en San José], pero fue tan lindo, fue tan bonito, tan emocionante, que creo que vamos a seguir yendo cada vez que se pueda. Ahora me hace falta volver.
L. Para esta región, un agrupación como la suya es muy positivo en que llama la atención a los jóvenes, dándoles otra avenida para apreciar sus raíces.
J. Sí, es una cultura muy viva, creo que Guanacaste y Limón son las dos provincias que tienen más identidad propia. De hecho es por eso que ahora Malpaís se amarra tanto con la cultura Guanacasteca, porque la experiencia nuestra de niños es la misma que viven ahora. O sea, los muchachos que tienen esa música en sus casas, que son ritmos tradicionales, las coplas. Es un folclor muy, muy vivo: me parece que Guanacaste no ha perdido su identidad cultural.
L. Entonces, ustedes que son un grupo que tienen esas raíces, podrían hacer algo interesante no solamente a nivel de presentación artística, sino a nivel escolar…
J. Sí, yo no sé que tanta capacidad tenemos para hacer algo así, sí es cierto que nos estamos moviendo bastante para tocar en colegios, por lo menos para ir, estar allí con ese sector verdad, que allí está el futuro. Lo que va pasar en los próximos 10, 15 años acá son estos muchachos. No creo que podamos ir mucho más allá que eso. Estar allí, hablar con la gente, estimularlos a crear..crear sus propias cosas. Creo que hasta allí llegamos. Claro que sería muy lindo, si existiera algún tipo de política estatal dirigida a eso, nosotros ayudaríamos.

